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domingo, 11 de noviembre de 2012

Desempolvando a Moszkowski

Es muy curioso. Hace tres años ya que no ves a tu antiguo profesor JM;  hace tres años tomaste la decisión y te despediste del edificio de Paz. Parece que esa época corresponde a otra eternidad, a otra persona. ¿Por qué te gustaba tanto? Tú mismo lo bautizaste como edificio de Paz. Tal vez porque sentías que formabas parte de algo especial. Era, quieras o no, el sentido de tu camino tortuoso en otros aspectos. Tal vez en sí no lo amabas. Sí. Sí lo amabas. Desgraciadamente, también hiciste de tu existencia allí un desastre y como todo, te viste obligado a abandonar. La distancia, evidentemente, la hacen las personas. Hoy esa agonizante parte de ti ha vuelto para molestar o tal vez preguntar por qué. ¿Por qué te has distanciado de ti mismo? ¿Pero quién eres?

A pesar de todo sigues oyendo en tu cabeza, inmortales, los discursos de JM sobre las posibilidades que tendrías, odia verte, chico, chico, qué haces, sabés lo que quiero desir, clase tras clase, no aprovecharlas ni sacarles el máximo partido. Nunca se lo dijiste a nadie. Te creías muy humilde y lo achacabas a tu modestia, recogimiento, recato, timidez, moderación, docilidad, y todos los sinónimos del diccionario. Al fin y al cabo, que tuvieras una técnica, una sensibilidad y una capacidad inusual para expresarla no tenía mérito: habías nacido así. Evidentemente, era y es por vergüenza. Tantas voces inmortales que te recuerdan el brillo de una mediocridad que madura contigo, no lo entiendo, voces tan suaves y amistosas, a años luz.

Te sigues preguntando si todo era una quimera. Si fue cierto alguna vez. ¿Quién eres?

¿Dijiste curioso? Qué pena.

Banda sonora.

martes, 6 de noviembre de 2012

"La vida se mide en momentos" o eso dicen

ESTAMOS VIVOS. Me acuerdo cuando pensar en eso me daba un cosquilleo y me hacía feliz. ¡Y pensar que todo provenía por la vorágine de creer que se hacía realidad mi sueño anhelado durante OCHO AÑOS! Aunque todo se hizo añicos seguí siendo feliz por otr@s cos@s.
Vivir, vivir, vivir.

Vomito con tu positivismo, antiguo yo. Sillazo en la cara. No tiene nada de malo pero SILLAZO.

En estos momentos me veo obligada a autocitarme, y recordar mi primera entradita, allá por el año pun.
Y en este momento digamos que inauguro el blog aunque lo creara hace mucho tiempo...
Y a día de hoy, me digo a mí misma... ¿Dónde está esa sensación? De sentir cómo cada célula de tu cuerpo está viva, de que estás en este mundo conscientemente una vez y no más, de que sientes que eres feliz por el simple hecho de Ser Vida. ¡Estoy viva! Y sólo con darme cuenta de ello empequeñecer automáticamente cualquier mal o problema, porque todo son pequeñas piedras que se pueden sacar fácilmente del zapato, qué más dará si estoy viva y estoy aquí por el destino, por suerte, por desgracia o por alguien superior, ¡pero Estoy Aquí y Ahora y voy a aprovecharlo!
(...)
¿Saben? El once de agosto creí aprender una cosa: Que los sueños se hacen realidad y todo puede ser perfecto. Un día más tarde, puede que dos, me di cuenta de que, efectivamente, se hacen realidad, pero nunca como uno se esperaba. Duele.Tendemos a tropezar varias veces con la misma piedra.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Una de majaderías.

Y, una vez más, te busco en ese pupitre. Te busco por ese autobús en el que podríamos coincidir. Te busco por esa calle por la que vas hacia el colegio. Te busco paseando por ese parque. Te busco caminando por ese pasillo. Te busco dirigiéndote a esa clase. Te busco entre las personas conectadas en el chat. Te busco por mi memoria. Busco tu encuentro ''casual''.


Y, mientras busco, la emoción y el nerviosismo se apoderan sobre mí, esa multitud de crapulillas se ponen a aletear frenéticamente en mi estómago, y cuando (la mayoría de las veces) descubro que no estás, las crápulillas deciden suicidarse de golpe, y provocarme trastornos intestinales.


Durante todo este proceso, intento tapar las sensaciones anteriores pensando el tipiquísimo ''no seas estúpida'', y las posteriores a la desilusión con otro topicazo ''te lo dije, por estúpida''.


Y, pienso. Qué estúpidamente he estado buscándote por aquí con una estúpida emoción y un estúpido nerviosismo para hallar estúpidamente, y con cara de estúpida, probablemente, que tú, estúpido, no estás.


Pero, sinceramente, ¿no te parece completamente estúpido que el hecho de que aparezcas por la puerta me alegre el día? ¿o el hecho de que, si no apareces, me sienta estúpidamente alicaída? ¿o el hecho de que, si apareces, pero casi no llegamos a hablar, es más, ni nos miramos en todo el día, me hace sentir aún más estúpidamente peor que si ni siquiera apareces?


¿Es o no es la cosa más estúpida del mundo?

¡Pues claro que sí! Me autocontesto.

¡Hay que ver!

''Pues mira, chatica, el otro día salía de la Once, de que me hicieran la revisión, y hay una tienda a la salida con artículos y demás para, especialmente, ciegos. Y vi a un niño, no llegaría a los nueve años, al que le estaban enseñando utilizar un diminuto bastón blanco. ''Tienes que apoyarlo suavemente delante de ti, lo suficiente como para sentir si hay algún obstáculo, si hay acera...'' le decían. Casi se me cae el corazón. Pensé: ''¿De qué me quejo yo?'', y sigo pensado, ¿pero de qué me atrevo a quejarme yo? Yo, lamentando mi desdichada suerte, por tener estos grandes defectos visuales. Pero, ¡este niño! Este angelito... Nunca va a poder ver los colores, las montañas, las sonrisas de las personas, nunca podrá encontrarse con una mirada que lo enamore. Y, yo, gimoteando porque veo borroso... ¿Cómo no he podido valorar mi suerte?''


¿Cómo no podemos valorar nuestra suerte?

domingo, 9 de mayo de 2010

Leer, lire, read, lesen, legi, olvasni, llegir...

miércoles, 31 de marzo de 2010

¡Descubrimiento fascinante!

Hoy he descubierto que, en efecto, es posible tropezarse por las escaleras.
Sí, es posible tropezarse subiendo las escaleras, y caerse hacia arriba. No sé qué leyes de la física acabo de burlar, pero ya nada me parece irrealizable.