miércoles, 21 de octubre de 2009

Siendo dramática...

...por doler, me duele hasta el aliento.


Simplemente una especie de angustia se estira, que cae, un nudo, un vacío, un agujero negro... No puedo describirlo más precisamente. Pero me has hecho daño...
¿Quieres que te diga por qué no puedo contarte lo que aún me queda por decirte? ¿Sabes qué? Que yo no quiero decírtelo. No quiero decirte que no puedo porque si lo hago me echaría a llorar y no estoy dispuesta a pasar por eso encima delante de ti una vez más. Gracias. Te veré mañana, supongo.
Eva.

Eva. Eva, Eva, Eva... Una amiga de verdad sabe cómo te sientes con sólo mirarte. Y los hombres nunca quedan contigo a solas simplemente para pasar un buen rato contigo. Siempre tendrán segundas intenciones, o querrán decirte algo, o preguntarte algo, o hablarte sobre tu amiga, o sobre tu amigo, o... ¿qué más da?
Ni ella es amiga, ni él es hombre, ni nada tiene sentido en esta vida. Ya encontrarás a alguien que haga de esta estupidez algo mejor. Olvídalos. Ellos sufrirán sin ti.

Oda al coranzoncito roto de Eva. Basada en hechos reales.

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La vida, la vida.