jueves, 25 de julio de 2013

Compartir un hogar con Los Tres Tipos de Gatos

El futuro temido por muchas mujeres: vivir rodeadas de felinos. ¿Por qué no analizar detenidamente estos seres que tantas personas eligen como compañeros de vida? 


La vida con Finci [fíntsi]

Mítico gato que es precioso pero miedoso por algún trauma de su juventud (mi hermano de tres años tirándose sobre él al chillido de te quiero), que solo acepta que te aproximes cuando espera que le alimentes. El resto del tiempo se limitará aguantarte la mirada desde la distancia y permitir que observes su hermoso pelaje mientras (él) mira fijamente el horizonte. Solo maullará cuando tiene hambre de estar a punto de morir. 


La vida con Csipi [xípi]

Mítico gatico que es más pequeño que la media y con una carita superadorable que estarías acariciando todo el día. Para colmo, no maúlla como el resto de gatos, porque es especial y hace algo como "hiiiih", que él te comunica en todo momento para que JAMÁS OLVIDES LO JODIDAMENTE MONO QUE ES. 
Es el gato que aunque sea gato y se vaya durante el día a cazar, vuelve y te ama y te adora y a veces te ama tanto que no te deja en paz ni cuando cagas. 
Lo malo es que no es tampoco el gato con más luces por lo que cuando llegues a casa, en una de sus danzas estratégicas de adorabilidad se frota por todo el suelo de tierra ante ti y te olvidas de querer tocarle durante al menos quince minutos. 


La vida con Marci [mórtsi]

Mitico gato que te daría para escribir páginas y páginas pero para que la gente no te diga que "ya vale con el puto gato" optas por resumirlo en unas pocas líneas. 
Por supuesto será el gato que se cree tu dios y el absoluto macho alfa y rey de la casa. Si te acepta podrás vivir bajo su mirada calculadora. Puede que permita que tengas el honor de nutrirle (incluye comida seca, con salsa y AGUA O LECHE). 
Si sales a la terraza lo verás repantingado en su silla y como mucho alzará los ojos para mirarte con cara de "eres mi esclava". 

Típicas conversaciones con Marci (nota: la traducción de los maullidos es de libre interpretación de la autora [una interpretación muy precisa y fiel])

(en las escaleras) 
M- Hola
S- Hola
M- Muérete
S- ¿Quieres entrar? (En el salón de arriba hay aire acondicionado y lo ama)
M- Paso. *mirada de escepticismo*
S- Vale, pues nada. *comienza a cerrar la puerta*
M- Valevalevalejoderyaentro
S- Maaaarciiiiii
M- De nada por honrarte con mi presencia puta. *procede a limpiarse las partes* 


(en el salón de arriba) 
M- *mirando fijamente con desdén lo que sea que yo esté haciendo*
S- Hola
M- Me aburres zorra. *da tres golpes a la puerta, que se abre y baja las escaleras* 

1 comentario:

Jon Machalón dijo...

La vida sin gatos sería un error.

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La vida, la vida.